La filosofía política en la edad moderna:
de Hobbes a Rousseau.
En el siglo XVII la especulación política habían dos tipos de teorías sobre el origen del gobierno: la primera consiste en que Dios concede el poder a ciertas personas y a sus herederos, constituían el gobierno legítimo de forma que la rebelión era signo de traición e impiedad. La segunda consistía en sostener que el gobierno civil es el resultado de un contrato, por lo que es asunto mundano y no es establecido por una autoridad divina. El gobierno ha de tener derecho a exigir obediencia y es conferido por un contrato.
La
filosofía política de la edad moderna
es el resultado de varios elementos
heredados del realismo político de
Maquiavelo, que según él, la política
es autónoma de la moral y la teología y que se estudia a partir de sus leyes. Por lo que en este siglo, Hobbes y
Spinoza siguen este pensamiento oponiendo las teorías del poder político del
teológico (Dios). Buscaron otra fuente
de legitimación o poder para la autoridad civil y esta fuente fue hallada en la teoría del contrato social, que
expresa que el origen del poder no
procede del don divino sino de un pacto
de hombres libres, esto supuso un progreso hacia la soberanía popular.
En
tal proceso influyen acontecimientos
históricos de la época que influyeron en las teorías políticas del Leviatán
(1651) de Hobbes y del contrato social
(1762) de Rousseau, tales como: el declive
de la monarquía absoluta y la aparición
del parlamentarismo[1]
como monarquías parlamentarias[2] y
republicas parlamentarias[3]. Paralelo
a estos cambios la filosofía política evoluciona de la defensa del absolutismo
despótico a la soberanía popular y a la división de poder del Estado.
Critica
a la teoría del derecho divino.
En
la edad media la idea de que el poder del monarca venia de Dios, fue
dada por una doctrina de Robert Filmer en su obra el patriarca (1680), el
derecho divino de los reyes, la cual defiende el origen divino de la monarquía,
por ser los reyes legítimos herederos de
Adán, el primer hombre que Dios le dio el poder sobre todo. Por tanto,
queda legitimo el poder del rey y el pueblo no puede rebelarse.
Frente
a la carente lógica racional se
planteó nuevas teorías sobre el origen del poder que se desarrolló
en el siglo XVII, una nueva teoría en que el
Estado es el resultado de un pacto
o contrato entre los hombres.
Los
primeros teóricos fueron: - Johannes Althusius (1557- 1638) existe
un contrato que da lugar al cuerpo social, el
contrato vuelve al hombre en coparticipe
de los bienes y leyes. – Hugo Grocio (1583- 1645) la soberanía es el cuerpo político del Estado expresado en el derecho constitucional. Defiende la sociabilidad natural de los hombres, que origina el
derecho natural que es el conjunto de principios universales y justos,
derivándose el derecho positivo o
ley, cuya validez nace de las obligaciones sociales y buscan la buena fe de
cumplir los contratos.
Esta
racionalidad del derecho natural que se basa en la sociabilidad no hay nada
arbitrario por lo que las relaciones entre Estados debe respetar ese derecho
natural. Esta corriente que defiende los derechos naturales sobre los civiles
es llamado Iusnaturalismo[4]. (Como
el derecho a la vida, libertad, propiedad, actualmente los D.H, sobre
educación, un nombre, nacionalidad)

