lunes, 30 de julio de 2018

Filosofía Medieval. San Agustín y Santo Tomas.



FILOSOFÍA MEDIEVAL

Se desarrolla en la Edad Media (S. V, con la caída del imperio romano de occidente, hasta el S. XV).  En el Siglo II a. C, Roma invade a Grecia, por lo que, provoca una fusión entre las dos culturas, que es un factor que influye en la filosofía medieval.
El Siglo I (año 1) Nace Jesucristo, en Judea (palestina) y consigo el cristianismo, como doctrina religiosa de origen oriental, depositaria de la verdad, que plantea una nueva visión del mundo, elabora su doctrina y aporta conceptos novedosos tales como:
·         La creación opuesta a la eternidad del mundo defendida por los griegos.
·         El fin de la concepción lineal del tiempo con la parusía (o llegada del señor), la salvación del hombre y fin a las penas del mundo, por eso, es un pensamiento optimista frente al eterno retorno, la concepción cíclica de la historia (en los griegos).
·         La resurrección.

El Cristianismo.
 Se propaga por el imperio romano y sufre persecuciones por rechazar a los dioses y la divinidad del Emperador, por ser una religión monoteísta. Con Constantino deja de ser perseguido, y en el año 313, promulga el Edicto de Milán y es declarado religión oficial del Imperio.  
Existe la unión entre la política y la religión, teniendo graves consecuencias por convertir los asuntos teológicos en políticos o viceversa. Con la división del imperio romano en oriente y occidente en el 395 d. C, en este contexto San Agustín desarrolla su doctrina, que defiende la catolicidad del imperio colocando las bases del cesaropapismo (el Papa es autoridad religiosa y política).
Convive con pensamientos filosóficos entre ellos:
v  El Estoicismo, vivir conforme a la naturaleza, ser feliz es ser apático, imparcial, indiferente a los impulsos irracionales = pasiones.
v  Gnosticismo (viene del griego gnosis que significa conocimiento), es un movimiento religioso, el conocimiento o gnosis es capaz de devolver los misterios del mundo y esto produce la salvación, este conocimiento se alcanza por revelación o intuición mística, mantiene un dualismo entre cuerpo y alma, la materia representa el mal, y el hombre se aleja de la materia por una purificación ascética.
v  El neoplatonismo, movimiento filosófico desarrollado en Alejandría (fundada por Alejandro Magno, Egipto), el mundo sensible aparece por emanación del Uno, que es del mundo suprasensible. De este mundo sensible (material) se inicia un retorno hacia lo superior, por medio de la purificación ascética, como purificación y superación de lo corporal, cuya meta es el éxtasis mítico o identificación con el Uno.  
Se encuentra con la filosofía griega, los últimos años de la edad antigua con las cuatro escuelas vigentes: Platón, Aristóteles, Epicúreo y Estoicismo, se introducen en la cultura Romana.
Los elementos importantes que estarán el lucha Fe (fides) y Razón (ratio) en el que algunos autores o harán una síntesis entre las dos o rechazan la una o la otra al generar sus propias teorías o filosofía.
Se presenta como nueva educación para el hombre, nueva forma de vida amando a Dios, teniendo fe y guida por ella. Cuando se encuentra con la filosofía griega hay un problema o la acepta, se fusiona y generan sistemas o la rechazan.
Anteriormente, el cristianismo era de trasmisión religiosa, sus mensajes eran internos y dirigidos a las primeras comunidades, pero hay un cambio hechas por las persecuciones, por las oposiciones dentro de las comunidades, por las polémicas político- teológicas y por ser religión oficial, lo cual, era necesario la defensa de la doctrina en forma ordenada. Como respuestas a estas necesidades surgen dos tipos de literatura cristiana:
a)    La apologética: dirigida a defender las creencias y los modos de vida cristiana, eran autores latino o griegos que escribieron apologías, es decir, defensa del cristianismo, son escritos de justificación, que muestran la verdad de las ideas, vida y explicaciones cristiana frente a la filosofía helenística. Autores: San Justino: la filosofía nos conduce a Dios (religión natural). Temas centrales del pensamiento cristiano: la idea de Dios, la creación y del hombre en el mundo.
b)  La patrística: es la exposición del pensamiento cristiano, llamados padres de la Iglesia, autores cuya labor es exponiendo el pensamiento redactar obras cristiano, esta tarea comenzó en Alejandría con la escuela catequética (didascalión) con influencia platónica y estoica. Hay una valoración positiva de la filosofía como preparación (propedéutica) para abrazar el cristianismo.
Grupos de padres de la Iglesia:
Griego: se basan en el pensamiento de Platón, temas como el demiurgo, mundo suprasensible, inmortalidad del alma.
Latinos: con la cultura romana se basa en la formación cristiana, dando lugar a una doctrina dogmática (dogma: punto esencial de una religión, una doctrina o un sistema de pensamiento que se tiene por cierto y que no puede ponerse en duda dentro de su sistema.) trasmitida por la enseñanza y predicación.



San Agustín de Hipona o Aurelius Augustinus Hipponensis 354 – 430 d.C. Tagaste – Argelia

1.      Hacia Una Doctrina Oficial Católica.
Elabora un sistema completo del pensamiento cristiano, lo hace por la vocación de enseñanza y defensa de la fe. La función apologética es defender la verdadera doctrina cristiana frente a otros modos de entender el cristianismo y de respuesta a las diferentes herejías, la solución a esta polémica pasan a formar parte de la doctrina oficial de la iglesia por lo que, recurre al platonismo. Helenismo. Neoplatonismo y estoicismo.
Las confesiones y el origen de su pensamiento.
En su libro las confesiones narra su evolución personal del paganismo al cristianismo, relata su evolución espiritual, abandonando un modo de vida, y el seguimiento de sus inquietudes intelectuales como consecuencias de la influencia divina, que descubre en el interior de sí. Esta evolución es el resultado de un afán de verdad, llevándolo a la sabiduría misma que es Dios.  Critica al maniqueísmo (doctrina oriental, mundo hay dos principios: el bien y el mal, luz / oscuridad) y al pelagianismo (hombre obra el bien por sí y no por gracia de Dios), por ser pensamientos incompletos.
Origen de su pensamiento,  propone complementar la filosofía con las doctrinas cristianas y conocer la verdad para lograr la felicidad.

2.      Conocimiento y Verdad. Analiza el conocimiento por 3 niveles:
Un elemento fundamental de su pensamiento es el deseo de alcanzar la verdad y no cualquier verdad, sino la verdad en sí misma, que es la sabiduría para los griegos, y el hombre debe alcanzarla para ser feliz.
a)      Conocimiento sensible: es el conocimiento de las cosas por medio de los sentidos. Los sentidos son modificados por influencias de las cosas y esta modificación llegan al alma por medio del cuerpo. No es un conocimiento verdadero porque los objetos y el cuerpo aporta deficiencia al conocimiento, hace que nos movamos dentro de la apariencia, y los objetos sensibles no son objeto propio del entendimiento pero si es un punto de partida del conocimiento.
b)      Conocimiento racional: es la elaboración hecha por la razón a partir de los datos de los sentidos o de las sensaciones que recibimos del cuerpo. La razón comparte estos datos con los modelos de las cosas, es decir, con las ideas de la mente divina que ha dado lugar a la creación y así se emiten juicios sobre las cosas. Este nivel se diferencia el hombre de los demás seres por ser el único con alma racional, y le permite obrar.
c)      Conocimiento contemplativo: grado alto de conocimiento porque se alcanza la contemplación de las ideas eternas tal cual son, sin los datos sensibles y si el razonamiento. Es conocimiento objetivo, de la sabiduría y se alcanza en el interior del hombre sería la presencia de Dios en cada uno. Con él se descubre la verdad y se alcanza la tranquilidad de buscar el saber.

Teoría de la iluminación.
Alcanzar el nivel superior del conocimiento es una tarea que supera la capacidad humana, por eso, es necesario la ayuda exterior. Es necesario una luz que ilumine la mente para conocer las ideas. Esta luz es Dios mismo, llamada Iluminación: Dios ilumina la mente finita para que sea capaz de alcanzar lo inmutable, las cosas que están más allá su naturaleza limitada y mutable. Esta afecta la parte noble del alma, la ratio superior, donde es posible y nace la sabiduría.
La iluminación actúa en el interior del hombre y es allí donde descubre la verdad, que no es solo Dios mismo sino también de descubrir, por medio de la razón natural o razón, de las verdades para ser feliz. Por eso, el hombre descubre algo ilimitado, que trasciende su propia iluminación: la sabiduría o Dios. Se trata del Deus absconditus, el Dios escondido en el interior humano.
La libertad es entendida de dos formas: La libertas maior o la libertad mayor  que se da en la vida santa, propia del estado de gracia, que es imposible hacer el mal, y  La libertas minor o la libertad menor, es la ordinaria, que permite ser responsable y obrar moralmente, es suficiente para evitar cometer errores, pecados. El pecado sería una voluntad desviada del amor de Dios al amor propio, por eso, se necesita una ayuda externa de la iluminación para alcanzar la verdad y una en el comportamiento bajo la forma de gracia para ser verdaderamente libre. Por lo tanto, el hombre es un ser que solo cobra sentido en su dimensión trascendental, que se manifiesta en la presencia constante de Dios en su interior.

3.      El compuesto humano. El dualismo.

La idea de ser humano en San Agustín es dualista,  el hombre es compuesto de alma (dimensión espiritual) y de cuerpo (dimensión material), que es dirigido por aquella, pero a veces, no siempre es así, porque la falta de acuerdo entre los dos es consecuencia del pecado original, culpa de los primeros padres y heredada. El hombre ha perdido su naturaleza perfecta, es un ser caído y su alma no tiene fuerza para dominarlo.
Cada uno posee dentro de sí la realidad que se muestra como razón. La razón es el alma que nos diferencia de los demás seres, posee diverso niveles respecto al conocimiento: razón superior: nos acerca más a Dios y razón inferior.
El alma define al hombre  y es una sustancia dotada de razón destinada a regir un cuerpo, es creada por Dios y participa de la vida, por lo que es vida y no puede morir es inmortal. Como es capaz de contemplar las verdades eternas también es indestructibles.

4.      La Conducta Moral.
Las consecuencias de nacer en el pecado afectan el comportamiento moral, la Moral va unida a la voluntad, que es la facultad que determina las acciones, delibera y toma decisiones.  La voluntad es debilitada por el pecado original, ya que, en el hombre su capacidad de elección o libre albedrío esta inclinada más a favor del mal que del bien.
Por tanto, es difícil obrar el bien y de atribuirle responsabilidad moral,  se necesita de la redención, por la que se restablece el equilibrio anterior en la persona de Cristo, esta ayuda llega eficazmente en forma de gracia divina que transforma su libre albedrío en libertad.
El hombre reconoce interiormente que  solo puede ser feliz en Dios, su actividad está dirigida en relación con él. Así, El principio de la moral es el amor de Dios que se encuentra la felicidad y sirve para clasificar la vida social = sentido a la historia.

5.      El sentido de la historia
El principio moral sirve para clasificar a los hombres en la vida social se agrupa en dos categorías: los que siguen el amor a Dios y los que se centran en el amor a sí mismo, despreciando a Dios. Existe una lucha permanentes entre las dos, al igual que las tendencias corporales y espirituales en el hombre y los intereses terrenos y espirituales en el mundo. 
En esta lucha se simboliza en 2 ciudades: la celestial = Jerusalén (Dios) y la terrenal = babilonia (el hombre) que luchan. Guiadas  por el engreimiento humano o por el reconocimiento de Dios.
Para entender el sentido de esta lucha, es necesario interpretar la historia humana en clave bíblica, y aparece el sentido escatológico de la historia, que significa que todo está dirigido hacia un tiempo final, el tiempo de la salvación. Mientras llega ese tiempo, se seguirá esa lucha, los que vives según la carne o según el espíritu. San Agustín inicia así lo que más adelantes será llamado Filosofía de la Historia.
6.      La teoría política.
Considera que para el Estado cumpla su rol, que es la justicia, debe estar informado por los valores espirituales del amor a Dios. Por lo que, es tarea de la iglesia, la única sociedad perfecta, porque inspira valores cristianos (amor a Dios).
De manera que, Estado e Iglesia se regirán por valores espirituales y establecerán intereses divinos y no terrenales para construir una ciudad perfecta y justa. Ambas posen modos distintos de legislar: el Estado con ley positivas por la autoridad y la iglesia con ley natural que Dios ha puesto en el corazón humano y su manifestación es la doctrina cristiana, esta debe ser inspiradora de la ley positiva dada en el Estado, por eso es el privilegio legislativo de la Iglesia.
Legitimidad de las formas de gobierno.
El origen de la autoridad está en Dios, donde sale toda forma de poder, por eso cada pueblo gobierna según entra en los planes de Dios. Por tanto, es Dios quien legitima el poder y la iglesia puede investir a los gobernantes como representantes del poder divino, es la que tiene el poder moral para inspirar al poder temporal el reinado de Cristo y la implementación de valores cristianos.
La consecuencia de plantear que el Estado debe regirse por interés espirituales, se pone las bases de dos teorías políticas:
·         Cesaropapismo: la iglesia que es la comunidad de fieles que buscan a Dios y la justicia, el Estado debería estar sometido  y guiado por la iglesia (papa) por ser una sociedad perfecta y organizada.
·         El Agustinismo político: es una reinterpretación del pensamiento de San Agustín (490), según el cual el poder político debe estar sometido al religioso. La superioridad de la Iglesia en la Edad Media la refuerza con la teoría de las dos espadas (la espiritual = sacerdote y la material = soldado). 

7.      Dios, la creación y el problema del mal.
A Dios, cada uno lo descubre en su interior, su existencia es necesaria para conocer y satisfacer el ansia de verdad. Este Dios es fundamento de lo existente, el creador. La creación no es una construcción sino una formación libre (desde la nada) de lo existente con las ideas eternas, es decir, con las ideas de la mente divina.
Ejemplarismo de la creación.
La creación del mundo es un acto libre de la voluntad divina, un acto de lo que existe, existió o existirá según su plan. Esta forma de entender la creación es llamada ejemplarismo (doctrina en que las realidades sensibles son copias o imitaciones de realidades ejemplares o arquetipos).  Lo creado se despliega en el tiempo, y al crear, creó el tiempo, las cosas no fueron hechas como cosas sino como gérmenes, semillas que se dispersan por el tiempo. 
En el mundo, entender su orden es llamado escala de los seres, puesto que los seres de clasifican por grados de perfección, desde el mero existir hasta el entender, pasando por el vivir hasta llegar al hombre, según los planes divinos.
El problema del Mal.
            Como creatura de Dios, el mundo tiene que mostrar de alguna forma la perfección divina, pero hay aspectos contrarios a esa perfección como lo son las enfermedades, la violencia o defectos en los seres naturales y los comportamientos humanos que hacen que las cosas se alejen del plan de Dios. 
San Agustín considera que el mal,  tanto físico como moral,  no es creación de Dios, porque mostraría una imperfección, es una carencia o privación de bien, por tanto no existe realmente. La carencia de realidad del mal, el hecho que sea una afección o accidente (según Aristóteles) de las substancias corruptibles, le priva de existir, de ser cosa y por eso,  no es objeto de la creación. El mal se introdujo en el mundo por la aparición del pecado, por un acto de voluntad de desobediencia. Así que, el mal es responsabilidad del hombre.






 
LA EDAD MEDIA.


Algunas consideraciones
Según Alcuino de York, (Fraile) en la historia de la filosofía, expresa que el ideal del saber de la Edad Media, es una cultura que asimila las bellezas del saber clásico (griego) y las refiera o represente a Dios como fuente de toda belleza, saber y bien, y descubra en su existencia y conocimiento nuevos saberes. La autoridad y superioridad que tenía la razón en la filosofía griega, podría ser superada si se lograba una relación entre la revelación cristiana y la filosofía. Con la revelación el hombre alcanza la verdad pero no en buscarla en términos griegos sino de hacerla razonable, por tanto, lo primordial era como “entender ese servicio a la fe” que prestaba la filosofía. Así que, unas de las controversias o características eran como se relaciona la razón y la fe, adaptando varias opiniones en las escuelas que configuran la escolástica. Es con Santo Tomás de Aquino, autor de un sistema filosófico, donde la razón y fe toma mayor esplendor pero a su vez, existieron otras escolásticas en el que trataron de conciliar esta polémica como el caso del pensamiento judío y el islámico.

Contexto social y cultural de la Edad Media.
Por Edad Media se entiende el periodo que inicia con la caída del Imperio Romano de Occidente (476)  hasta el comienzo del Renacimiento S. XV. La caída del Imperio por las invasiones bárbaras trae consigo decadencia cultural y suspensión de los estudios filosóficos y parte de las obras clásicas se pierden. En el siglo XIII hasta XV, parte se recuperan dentro de la nueva mentalidad de la Edad Media: el espíritu cristiano, en el que los autores y el saber clásico se asimilan y se concilian con la fe.
Tras la invasión la iglesia no pierde fuerzas al contrario la respetaron y algunos se convirtieron, defendiéndola y acatando su autoridad, lo que la iglesia será puente entre la conservación y trasmisión de la cultura grecorromana y los nuevos pueblos, a través de los monasterios y que en el siglo XIII surgieron las órdenes mendicantes: franciscanos y dominicos.
El sueño de un nuevo imperio que aspira Carlomagno, unificando los pueblos (francos, germanos y latinos), la protección y la formación eclesiástica, favorece la creación de nuevos monasterios. Su consejero el monje Alcuino de York crea modelos de escuelas medievales preocupándose e interesándose por la cultura.
Estas escuelas impartían el sistema de enseñanza heredado de la antigüedad clásica, las siete artes o disciplinas cultivadas por hombres libres, por oposición a las artes serviles (oficios viles y mecánicos) propias de los siervos o esclavos. Estas son:
·         El trivium (del latín, trivium (tri-: 'tres (veces), triple' y via: 'camino'), confluencia de tres caminos) se refiere al conjunto de tres de las siete artes liberales relativas a la elocuencia: gramática, retórica y dialéctica (o lógica).
·         El Quadrivium (del latín, cuatro caminos). Proviene de la secta de los pitagóricos, cuyo líder era Pitágoras. Estos daban gran importancia a la educación, cuyo objeto era conseguir la moderación y el dominio de uno mismo, imitando el orden y armonía del universo. Las cuatro ciencias que enseñaban (aritmética, astronomía, geometría y música).
Estas ciencias se le unieron después, la teología, la filosofía y el derecho, que serías las materias propias de las universidades. Estas surgieron en el siglo XII por iniciativa de profesores y estudiantes de estudios superiores.
Los tres pilares de la sociedad: el papado, el imperio y escuelas o universidades, sería un sueño de lograr una sociedad integrada en lo religioso, lo político y lo filosófico-científico, fuertemente jerarquizada, donde todo tiene su puesto desde Dios hasta el vasallo.


1.      LA ESCOLÁSTICA MEDIEVAL

El termino viene del latín Schola = escuela, saber cultivado en las escuelas medievales y enseñado bajo la supervisión de un maestro (Scholasticus). No es una corriente del pensamiento sino la enseñanza presentada en las escuelas monacales y episcopales.  Se continúa la tradición filosófica griega: métodos / conceptos.
Los pensadores escolásticos reconoce dos tipos de conocimiento: el que proporciona la fe y el que se obtiene mediante el ejercicio de la razón y los sentidos. Lo que surge entre varios autores es la conciliar estos dos tipos de conocimiento.

A.    La escolástica cristiana.
Estos pensadores son teólogos, buscan conciliar las reflexiones racionales con la teología (con la fe) o fundamentan racionalmente la fe. La reflexión filosófica se basa en cómo llevar al hombre a la mejor comprensión de la verdad revelada. Por eso las temáticas serán: Dios, su demostrabilidad, distinción entre el Ser y los seres, el hombre, la naturaleza del entendimiento, el problema de los universales.
La función de enseñar es por un método: “el escolástico” comprende: la Lectio o exposición por el maestro y la Disputatio = discusión maestro / estudiante regido por un esquema formal, con tesis a favor y otros contra. Los tipos de escritos que correspondían con el método:
·         Los comentarios: resultado de la Lectio, su base el texto, sus comentarios y glosas.
·         Las cuestiones: origen la Disputatio, recogían las interpretaciones de un mismo texto.
·         Las sumas, ordenar los contenido de escritos en temas, en manuales.

Etapas y autores de la escolástica cristiana.
v  De formación. S. VI – XII. La tarea primordial es la recopilación de textos antiguos. A partir de los comentarios de los diversos textos, surgirán la sistematización de la filosofía escolástica. El interés se centra en el problema de los universales, que se establece en ¿debemos reconocer que la verdadera realidad está constituida por los conceptos universales o por individuos a los que se aplican dichos conceptos?  Autores:
§  Juan Escoto Eriugena. (810 – 877 d. C). Irlandés.
La filosofía es la búsqueda de Dios y por lo tanto, no es diferente de la religión.  “Basándose en el neoplatonismo, fundó su doctrina mística que se halla expuesta, ante todo, en la obra “De la división de la naturaleza”. Escoto Erigena divide el ser en cuatro naturalezas: 1) la increada, pero creadora: Dios como fuente de todas las cosas; carece de forma, es inexpresable y únicamente es cognoscible a través del ser de las cosas; 2) la creada y creadora: ideas divinas, que aparecen como causas primarias. El mundo de las cosas ha sido creado por Dios de sí mismo y su existencia es eterna; 3) la creada y no creadora: el mundo sensorialmente perceptible, manifestación del mundo ideal único en el conjunto de las distintas cosas; 4) la increada y no creadora: Dios, concebido como fin último de todas las cosas. Escoto Erigena relacionaba la formación de las cosas con la caída del hombre en el pecado, causa de que el hombre se desprendiera de Dios. Más, con el transcurso del tiempo, llega la redención y la vuelta de todas las cosas a Dios. Por su esencia, el sistema de Escoto Erigena es panteísta y fue condenado por la Iglesia Católica”. Diccionario filosófico · 1965:145
§  San Anselmo (1035 – 1109 d. C). Canterbury – Inglaterra.
Sostiene en el problema de los universales, que la realidad es constituida por conceptos universales y no por los individuos que se aplican dichos conceptos, ya que estos son contingentes de una sustancia.
En la relación entre fe / razón, se inclina por el lema: la fe que busca la inteligencia. “no pretendo entender para creer, sino creo para entender”. Intenta razonar la propia fe con la lógica. Es reconocido por su argumento para demostrar la existencia de Dios, conocido como argumento ontológico: todos los hombres, y para aquellos que no existe Dios, toman a Dios como un ser por encima del cual no se puede imaginar nada mayor más perfecto. Por lo que tal ser al menos existe en nuestro pensamiento. Ahora bien,  debería existir en la realidad, porque si se piensa en otro ser mayor del que pensamos, ya que se caería en contradicción, por no ser el más perfecto pensado, porque le faltaría el existir real, que es una perfección mayor que el no existir. Por tanto, debe existir en el pensamiento y en la realidad. Sus obras: Monologium (existencia de Dios) y Proslogium (argumento para la existencia de Dios), argumento ontológico = existe un ser mayor que no se puede imaginar (pensamiento) y mayor en la realidad porque si no hay que imaginar otro ser mayor que el pensado.

§  Pedro Abelardo (1079 – 1142 d.C). Gran Bretaña.
Al credo ut intellegam (creo para entender) de los autores precedentes contrapone el Intellego ut credam, (busco entender para creer) demostrando una exigencia más racionalista.

v  Periodo de apogeo o madurez. S. XIII. Grandes síntesis doctrinales teológico-filosóficas. San Tomás de Aquino y Alberto Magno.

v  Periodo de crisis o decadencia. S. XIV. La imposible conciliación entre fe y razón, por lo que es mejor asumir una actitud crítica, frente a aquello, es una época de revisión, donde la teología no se debería apoyar de la filosofía, porque no necesita ser justificada, ya que tiene sus propios apoyos. Se destaca el pensador británico  Guillermo de Ockham.

B.     La escolástica Islámica. Recibe influencia aristotélicas / neoplatónicas. Autores:
§  Ibn Sina (Avicena): Ofrece una interpretación y reelaboración de Aristóteles. La metafísica de Avicena se caracteriza por sus distinciones ontológicas: entre esencia y existencia, las esencias de los seres existentes no se explicaban en términos de formas actualizadas de sus potencialidades materiales, sino en términos de una causa existente y prioritaria en términos lógicos. Y la distinción entre ser posible, ser necesario y ser imposible. Conocemos el ser por el intelecto agente.
La realidad se estructuraba, en una jerarquía de entidades, ordenadas en términos causales, esto es, las de rango superior son causa de las entidades de rango inmediatamente inferior. Salvo el ser que ocupa la cúspide de esta jerarquía, todos los demás son contingentes. El ser que se encuentra en el extremo superior, por el contrario, es un ser necesario, cuya esencia y existencia son idénticas. De este modo, el Ser Necesario existe por sí mismo y es causa del resto de seres.
§  Ibn Rushd (Averroes): Aclara la relación entre fe y religión, para evitar las luchas teológicas - filosóficas. El problema era que no todos estaban preparados para entender la filosofía. La solución era precisar varios niveles de comprensión del Corán, en que cada uno, se mantenga en el nivel de capacidad intelectual y científica. Por eso, distingue tres niveles de conocimiento e interpretación, representados en: la filosofía (solo para los científicos, responde al dominio de la verdad y la ciencia), la teología (responde a la verosimilitud es la credibilidad o congruencia de un elemento determinado dentro de una obra de creación concreta) y la fe / religión                  (responde las necesidades de los fieles). Con el aristotelismo expresa que la materia es eterna y de su potencialidad Dios ha sacado las formas de las cosas y crea el universo. El mundo ha sido creado desde siempre, salido del principio creador, que es el primer motor inmóvil. El conocimiento es un paso de la potencia al acto, de las imágenes de los sentidos a los conceptos. El intelecto material es asistido por intelecto agente, que hace inteligible los objetos sensibles transformando las sensaciones en ideas. El intelecto agente es una sustancia separada, única para todos nosotros, el intelecto de cada uno es pasivo y material, por lo que, no hay inmortalidad individual sino fusión entre el entendimiento individual (pasivo) con el activo que es único.

C.    La escolástica Judía. En sus obras los pensadores hebreos tratan temas de carácter religioso, y se dedican a interpretar la Biblia y el Talmud (libro que contiene la recopilación de la tradición oral judía acerca de la religión y las leyes =Misná y los comentarios a la Misná =Guemará).

§  Moisés Ben Maimón (maimónides): concilia su fe en el antiguo testamento con la filosofía aristotélica. Según su doctrina, los conocimientos científicos y las Escrituras son distintos pero deberían ser conciliables, por eso, es necesario reconocer que las verdades religiosas están privadas de demostración filosófica.  Frente a la concepción del mundo, la teoría  creacionista bíblica y la eternidad aristotélica, ninguna teoría puede ser demostrada, resolviendo tal oposición. La existencia de Dios recurre a la demostración de un primer motor, de un ser necesario y una causa primera  que dé cuenta del movimiento. El hombre posee un entendimiento pasivo influenciado del entendimiento agente, y que puede hacer parte de él, sobre todo cuando muera. Pero, cada uno puede aumentar con el ejercicio filosófico esa parte que le sobrevive.  



2.      EL APOGEO DE LA ESCOLÁSTICA.

SANTO TOMÁS DE AQUINO. En italiano Tommaso D'Aquino 1225 – 1274 d.C. Roccasecca, Nápoles.
            Autor importante de la escolástica por hacer compatible la filosófica aristotélica con la doctrina de la revelación, es partidario de la autonomía de la razón, en aquello que le es propio, afirmando que el hombre que es capaz de captar el universo y su leyes, solo con su esfuerzo intelectual.
       I.            La relación fe – razón. 
La filosofía es una ciencia que tiene su propio campo y método, el racional. La razón y la fe son dos modos de conocimiento, uno el racional y el otro la revelación, cada una corresponde a un orden distinto de realidad, el natural y el sobrenatural. No es posible una verdad filosófica y otra teológica, la verdad es única y se puede acceder por dos caminos distintos.
El objeto final de todo conocimiento es Dios, verdad suprema, y podemos llegar a su conocimiento sea por revelación o por la razón mediante las cosas creadas. Por medio de este procedimiento,  la razón puede conocer la existencia de Dios y comprender otras verdades reveladas comprensibles porque van dirigidas al hombre.
Por tanto, no debe existir contradicción entre filosofía y teología, ya que, si en las conclusiones aparentemente conflictivas de la filosofía y la enseñanza de la revelación, la teología sería el árbitro para la filosofía,  afirmando que ha aplicado mal el método racional o ha entrado en un campo donde no es posible el argumento racional, efectivamente, será la revelación la que proporciona el conocimiento adecuado. 
    II.            El universo tomista: el ser y los seres.  Ontología tomista.
No es posible utilizar el término “ser” referido unívocamente[1] a Dios y a las creaturas. Dios es el “Ser” y las demás cosas son “seres”, son lo que son en razón del Ser, que los creó en un acto libre de su voluntad. Para diferenciar el Ser y los seres, recurre a los términos aristotélicos de acto-potencia, materia-forma y añade la diferencia entre esencia y existencia.
Entiende por esencia a lo que define y constituye el ser  y la existencia, el hecho de existir, de los seres que son contingentes: seres que existen pero podrían no existir[2]. Afirma que se puede conocer algo sin que no conste si existe o no, pero no en Dios porque la esencia incluye su existencia.  
Dios es el Ser (existencia = esencia) las cosas son seres tales en razón del Ser.
El ser en acto = la sustancia tal como se nos presenta / conocemos.
El ser en potencia es la posibilidad de la sustancia de llegar a ser algo diferente de lo que es.
Jerarquización tomista de los seres.
El Ser / inmateriales.
Ser necesario, existencia (seres en formas puras) = esencia es espiritual o inmaterial
Dios
Inteligencias puras
Seres materiales
Los contingentes, reciben su existencia, su esencia es material.

Racionales
Animales
Vegetales
Inanimados

 III.            Teología natural: la ciencia de Dios.
Para exponer sistemáticamente la doctrina de Dios, Santo Tomás ve la posibilidad de que la razón le lleva a afirmar la existencia de Dios desde una teología natural. Así como existe una ciencia para acceder a Dios, que es la Teología, y se basa en la revelación, también existe la posibilidad de una ciencia  construida desde la razón que es la teología natural.
Esta ciencia, es parte de la metafísica que trata de la primera causa, Dios, en cuanto es cognoscible o comprensible por la razón.  En conclusión, a Dios accedemos por la revelación (teología) y por teología natural que es una ciencia construida de la razón, es parte de la metafísica que estudia las primeras causas.
El objetivo primero de esta ciencia es averiguar de qué naturaleza es la preposición “Dios existe” y como accedemos a su conocimiento y  lo segundo establecida su existencia, cuál es el conocimiento de su naturaleza y su actividad.
Objetivos de la teología natural:
·         Establecer la Existencia de Dios.
Dios existe es un dato de la revelación, pero para nosotros no es un conocimiento inmediato[3] ni evidente, ya que el conocimiento comienza por los sentidos, por tanto, para este no es evidente la existencia de Dios. Por los sentido no es evidente, no es evidencia inmediata pero por una demostración racional que conocemos si, son los seres creados (cosas).
Elabora unas vías de demostración o de acercamiento coherente y razonable sobre la afirmación de la existencia de Dios. Afirma que Dios es primero en la revelación pero no en el conocimiento humano, ya que para nosotros lo conocido son las cosas que se captan por los sentidos.
De esto parte su conocimiento y sus argumentos llamados las cinco vías para demostrar la existencia de Dios, que no afirman directamente su existencia pero si su conclusión que coincide con el termino Dios. Por ende son: del movimiento, de la causalidad eficiente, de la contingencia de los seres, de los grados de perfección, del orden cósmico.
Vías Tomistas para demostrar la Existencia de Dios.
Vía
Hecho Observable
Principio Metafísico
Proceso in infinitum
Término
Dios
Seres que se mueven y cambian
Movido ® motor. “todo lo que se mueve es movido por otro”
Serie de motores movidos
Motor que mueve sin ser movido
Motor inmóvil
Causa y efecto
Efecto ® causa. “todo efecto tiene una causa”
Serie de causas – efectos.
Causa eficiente incausada
Causa primera
Seres contingentes
No existente ® existente. “lo que no existe no puede darse la existencia”
Serie de seres que se dan en la existencia
Ser que da pero no recibe existencia. Existe en sí
Ser necesario.
Seres con diferentes grados de perfección
Perfecciones ® perfección. “lo que sólo tiene grados de perfección participa de ella”
Serie de perfecciones parciales
Perfección misma, causa de las perfecciones
Ser perfectísimo
Seres no inteligentes que siguen un plan (fin = teleología)
Orden ®inteligencia “lo ordenado exige una inteligencia ordenadora”
Serie de inteligencias ordenadoras
Inteligencia suprema
Ser inteligentísimo


·         La naturaleza de Dios. Por dos vías.
Saber que alguien existe no significa conocer cómo es. Esto es válido para cualquier ser pero es difícil sobre todo con Dios, y también porque nuestro lenguaje es limitado para poder expresar el conocimiento de Dios. En todo caso, lo que decimos de Dios, parte de lo que conocemos de sus seres creados, los cuales, como efecto que son, nos llevan a Dios como Causa.
-       De la negación: separar de Dios todo lo que en las creaturas existe, porque se supondría una limitación o imperfección, excluimos  el movimiento, el cambio, la composición. Y afirmamos que es inmóvil, inmutable, acto puro, inmutable.
-       De la analogía: afirmamos todo lo positivo en las creaturas, pero elevándolo al grado máximo. Así, diremos que Dios es absolutamente bueno, libre, eterno, infinito, intensamente verdad, bondad. Lo mismo pasa con las cosas que se refieren a la actividad, Dios, posee la vida y las formas de actividad inmanente, inseparable o constante, posee entendimiento, voluntad y conocimiento infinito.

 IV.            El ser humano
En la escala de los seres, tiene un puesto especial, por ser alma pertenece a los seres inmateriales y por tener cuerpo está en la naturaleza material. Siguiendo la teoría hilemórfica de Aristóteles,  afirma que el hombre está compuesto por  materia (cuerpo) y forma (alma) como los demás seres, unidos sustancialmente constituyen la sustancia humana.
Cuerpo y alma forman al hombre y no por separado, el alma es la forma sustancial única del cuerpo, siendo ella  que tal materia pertenezca a la especie humana, y a su vez, unida al cuerpo puede ser ella misma ser humano. Por eso, su naturaleza exige la unión al cuerpo, lo necesita para ejercer sus actividades. Las facultades en común son las orgánicas y las vinculadas a los sentidos, pero el alma posee unas facultades que son exclusivas que no subsisten o prolongan del cuerpo.
De Aristóteles toma la idea del alma como principio de vida o automovimiento, afirma esta necesidad de admitir este principio vital para explicar la peculiaridad de funciones de los seres vivos (nutrición, reproducción, conocimiento sensible). El alma es única, carece de partes, es racional asume toda actividad (intelectiva, sensitiva, vegetativa) de las facultades propias como el entendimiento y la voluntad.
Al analizar las operaciones humanas como el pensamiento y de la voluntad, afirma la inmaterialidad del alma, ya que si realiza operaciones inmateriales como entender y querer, es señal de que es inmaterial.   
    V.            El conocimiento humano.
El hombre siendo cuerpo y alma, también determina la forma de funcionamiento del entendimiento, vinculado a los sentidos. Porque el origen del conocimiento está en ellos, y se basa en la colaboración que se da entre las cosas materiales, los sentidos y el entendimiento. Está dotado de un entendimiento inmaterial capaz de conocer la esencia de lo real, lo que las cosas son en sí misma.
Ahora bien, las cosas son compuestas de materia que poseen caracteres particulares (personalidad o cualidad propia) y forma que es la esencia, es común en todos los seres de la misma especie,  es universal. Las cualidades particulares son captadas por los sentidos, que se llama cualidades sensible. Lo que el entendimiento conoce es la esencia de las realidades sensibles, al estar unida al cuerpo, el conocimiento inicia pero con los sentidos.
Con los datos de los sentidos, el entendimiento elabora conceptos, gracias a un proceso u operación llamado la abstracción, que es la capacidad del entendimiento de separar la materia de la forma. El entendimiento forma conceptos universales pero partiendo de las especies abstracta de las cosas sensibles.
El primer grado de conocimiento es la sensación. Para llegar al universal inteligible, recurre a dos operaciones del entendimiento: Entendimiento agente: descubre lo que hay de universal inteligible en las representaciones. Termina con la visualización del objeto (especie impresa) que es recibida en el Entendimiento paciente como concepto universal.
 VI.            Ética y política.
Para Santo Tomás, el objeto último de la moral es alcanzar la perfección de la naturaleza humana, que es la felicidad. Por eso es necesario analizar la naturaleza humana, que es la fuente de las normas morales de conducta.
Las normas morales manifiestan el designio de Dios en todos los seres, lo que llama la ley natural, es accesible a la razón y coincide con la ley divina. Es decir, es la proyección en el mundo de la ley divina.
El primer principio moral es expresado en imperativo: “haz el bien, evita el mal”. La idea de bien se basa en el bien natural: “aquello a lo que todos tienden o apetecen”[4]. Esta tendencia al bien natural es una ley de la naturaleza que expresa la impronta de Dios en los seres creados: toda la naturaleza está enmarcada por la finalidad y todos los seres tienen unas determinadas tendencias según su especie.
De la ley natural a la ley positiva
El hombre es un ser social por naturaleza, requiere de normas para regular la vida social. Esa es la función de la ley positiva, recogidas en códigos legales. La ley positiva es el medio que los Estados tienen para procurar el bien común, cuyos objetivos son la paz, la moralidad y los bienes para vivir. Éste es el fin que justifica la existencia de la autoridad civil. Las leyes son injustas si no cumplen estos objetivos, y por ende, el ciudadano no es obligado a cumplirlas, porque contradicen la ley natural, se convierten en tiranía y pierden su autoridad porque ella viene de Dios y es otorgada a los gobernantes a través del pueblo.
La voluntad, la condición moral en el hombre.
El hombre en el ejercicio de su conducta conoce sus tendencias y puede intervenirlas, de esto deriva su posibilidad de elección, la capacidad de ejercer el libre de albedrío,  y esta capacidad constituye la base de la verdadera ética, ya que la característica fundamental de la acción moral es voluntaria.
La voluntad busca en última instancia, detrás de todos los bienes limitados, es el bien supremo, el soberano bien.  Es decir, que la acción moral es voluntaria hacia el bien, sobretodo el supremo que es Dios.


3.      LA CRISIS DE LA ESCOLÁSTICA S. XIV.

Algunas consideraciones.
Lo característico del siglo XIV es la crítica a la síntesis de los argumentos filosóficos-teológicos y sobre el poder temporal-religioso. La filosofía será sometida a revisión, de las concepciones anteriores, por el convencimiento de que la fe se degrada por apoyarse en ella. En este contexto surgen autores como Juan Duns Escoto y Guillermo de Ockham, que no repitiendo el sistema escolástico, sino que, critican lo recibido y ofrecen visiones propias y auténticas. Al defender la ruptura entre filosofía y teología, el poder temporal-religioso, se le dará via libre a la filosofía de trabajar otros temas más seculares o civiles, dando importancia a la validez de la experiencia en el conocimiento, y menos a aquellos valores de la deducción, posibilitando la aparición de la ciencia moderna. 

Contexto social y cultural de la Baja Edad Media.
El siglo XIV es conocido como el siglo de la crisis de la escolástica, acontecimientos como:
          i.            El desmoronamiento de las instituciones o tres poderes:
§  El papado, su desprestigio se hace con el cisma de Occidente (1378) con la presencia de tres papas, llevando a la confusión y al descrédito; y la superioridad del papado realizando concilios para solucionar tal cuestión sin llegar a ningún acuerdo, hacen en última instancia el no sometimiento de su poder.
§  El imperio contra el impulso nacionalista[5].
§   Las universidades se multiplican y son independiente de la autonomía pontificia, nuevas doctrinas en Oxford. Y por último,  las críticas teóricas de las ideas del pensamiento anterior.
        ii.            El papel de la burguesía en la crisis.
La sociedad feudal que era rural y jerarquizada, desaparece para nacer un nuevo orden económico y social, dinámico y emprendedor, la burguesía urbana, proliferando el gremio artesanal mercaderes y otros habitantes de los burgos (proviene la burguesía) realizando sus actividades con mayor independencia y libertad.   

      iii.            Corrientes Filosóficas del siglo XIV:
a)      El escotismo de Juan Duns Escoto (1266 – 1308) critica la doctrina de Santo Tomás. Subraya la superioridad de la voluntad sobre el entendimiento, lo que aplicado a Dios y a la creación supone la contingencia radical del mundo. Éste existe por un acto libre de la voluntad divina y podría no haber existido o de ser un modo distinto.
b)     El Ockhamismo iniciado por Guillermo de Ockham, movimiento caracterizado por el espíritu crítico y por el interés del conocimiento experimental. La nueva orientación es llamada vía modernorum (vía moderna) dando lugar a una filosofía basada en la lógica y en la experiencia, por tal razón, defiende el  Nominalismo (los conceptos universales son solo nombres de los objetos singulares) y el predominio de lo singular frente a la esencia universal.  
c)      La filosofía política de Marsilio de Padua, las luchas políticas entre monarcas y el papa con las ideas cesaropapistas pierde fuerza, se inicia a defender el poder civil y se propone la separación radical entre la iglesia y el Estado. Marsilio autor de la obra defensor pacis (el defensor de la paz) enmarca la lucha entre los dos poderes, defendiendo el Estado laico sobre la iglesia.
Sostuvo que el origen de las leyes es de racionalidad humana, no proceden de ninguna inspiración divina,  son elaboradas y promulgadas por las personas más calificadas. Por tanto, la ley es una norma preceptiva (o formal) y coercitiva (o restringida)  que sale del pueblo y de la razón.
d)     La mística especulativa, en Alemania  de Juan Eckhat. Movimiento místico (espiritual) supone una reacción frente al exceso de racionalismo en la teología, considerando a la filosofía inferior frente al conocimiento inmediato de la contemplación.
El alma y Dios pueden fundirse en una unidad, la unión mística con Dios. Su teoría fue considerada herética, panteísta y contrarias a la fe, por eso fue excomulgado.


GUILLERMO DE OCKHAM, Inglaterra (1298- 1349).
Adopta una actitud crítica sobre la doctrina escolástica, imposibilitando el equilibrio entre la filosofía y la teología, y apuesta  la separación del poder político sobre el religioso. La crítica se enfoca en que las posiciones filosóficas en el afán de poner la razón al servicio de la fe, se comprometía en la propia verdad revelada y en una intromisión intolerable. Por lo que, la razón se extralimitó en invadir campos que no le corresponden y la teología se había degradado en demostrar racionalmente verdades exclusivas de la fe, tales como la existencia de Dios, sus atributos, la inmortalidad del alma, etc.

       I.            La libertad absoluta de Dios.
Su planteamiento filosófico critica el pensamiento anterior a partir de la afirmación del primer artículo del credo cristiano: “creo en Dios todopoderoso”, porque la teología tomando aportaciones filosóficas sostenía que:
-       Dios había creado al mundo desde las ideas ejemplares existentes e identificadas con la misma esencia divina, siguiendo un plan concebido desde siempre (ley eterna) se manifestaba en las creaturas en la ley natural.
-       Seguidamente, los seres creados responden a esa ideas modelos, donde cada especie tiene un idea en común o una misma esencia o naturaleza. Los averroístas se fueron más lejos afirmando que la creación era algo eterno y necesario: necesarismo averroísta
Contra las ideas ejemplares y el necesarismo averroísta (creación = eterna / necesaria) propone el contingentismo[6] radical, conocido como Voluntarismo: la creación es acto libérrimo de Dios, que en teología significa la afirmación del poder y libertad absoluta de Dios y en filosofía es la negación de todo lo que pueda coactar (forzar) ese poder y libertad. Por consiguiente, no existe tales ideas ejemplares para llevar a cabo su poder y voluntad y mucho menos existen esencias universales de las cosas.
Igualmente sucede con la ley natural donde se suponía la existencia de una naturaleza reguladora del bien y el mal moral. La suprema ley moral es la voluntad de Dios, que entre más libre es para elegir, es Dios mismo. Ya que, si todo participa de la necesidad de las naturalezas, en sentido filosófico, Dios estaría atado y no podría intervenir en el mundo. Entonces,  no existe tal realidad y ley sino aquella la que Dios quiere que exista y como ha querido, su voluntad es la determinante en toda realidad.
    II.            El universo de Ockham: sólo lo individual es real.
Frente a las ideas ejemplares y las esencias universales propone las entidades individuales, cada ser tiene su propia esencia (= nominalismo). Lo que conocemos por conceptos universales no refleja o expresa lo común, que es la esencia,  sino que solo expresan coincidencias, parecidos que se encuentran al percibir o al observa a los individuos. Hay una apuesta a lo simplificado, o lo sencillo frente aquello complejo, “no hay que multiplicar los entes sin necesidad”. Se afirma al ser concreto, singular, como única realidad existente.
El nominalismo de Ockham.
            Desde Platón, la filosofía sostiene alguna realidad de los universales o ideas comunes, razón por la cual los escolásticos creyeron en la existencia de ideas en Dios como ideas ejemplares o arquetipos de cosas, y consecuentemente su acción creadora, tales ideas existían como esencia o forma sustancial en las cosas.
            Frente a tal planteamiento, propone la existencia de la realidad de lo individual, conocido como nominalismo, conforme con Aristóteles, da prioridad a la existencia del individuo singular. Lo que existe es dominio del individuo, y los llamados universales son “puros nombres sin ninguna realidad fuera de la mente”.  

 III.            Teoría del conocimiento.
Da prioridad a la captación directa e inmediata del objeto (intuición sensible) la garantía de conocer es con la cercanía al objeto, por eso, la vía para conocer el mundo de realidades contingentes es la intuición. La intuición empírica para los objetos accesibles por medio de los sentidos y la intuición intelectual para realidades no observables. 
 Esta intuición no es solo sensación sensorial, necesita un conocimiento intelectual del objeto por contacto directo, sin intermediarios de la abstracción (aristotélico- tomista). En cuanto a las realidades no asequibles por los sentidos, para que sean captables por los sentidos, tienen que ser realidades que existen como tal, y no verdades abstractas que si serían sometidas a objetos juicios, a reglas lógicas y no objeto de intuición.  Esta sirve para verificar la existencia del objeto y sus causas, es decir, los fenómenos necesiten causas, es evidente, pero conocer cuál sería la causa de cada uno no es objeto de la experiencia.
Sólo el conocimiento intuitivo del objeto, nos da la certeza de su existencia, pero sobre la existencia de Dios, el alma o la voluntad es indudable o incuestionable para la fe, más no demostrables para la razón, pues es prioritario la experiencia. Así, rechaza los conceptos metafísicos.  
El proceso Cognoscitivo.
            Al negar la abstracción y las esencias universales, defiende una simplificación del proceso cognoscitivo. Con Santo Tomás, la concepción del conocimiento aristotélica, de que nuestro conocimiento parte de la experiencia, “nada hay en el conocimiento que antes no haya pasado por los sentidos” había un largo y complicado proceso conocido como proceso de abstracción. Él admite cierto conocimiento abstractivo, pero no para la existencia de las cosas particulares sino para reemplazar la existencia o no del objeto. “El conocimiento abstractivo, es aquel saber que no puede saber si existe o no una cosa, en tal sentido, abstrae de la existencia y no existencia, porque ni por él se puede saber evidentemente de una cosa existente que existe, ni de una cosa no existente que no existe, por oposición al conocimiento intuitivo”.
            A este campo de conocimiento incluyendo la metafísica, la moral, la teología se le aplica el llamado “principio de economía metafísica” que dice: “no hay que multiplicar los entes sin necesidad”  es decir, “sin que su existencia pueda ser probada por la experiencia” y en la práctica es un instrumento imaginario de eliminación de entes o realidades no verificables. Así, él siguiendo tal principio, elimina del proceso cognoscitivo aristotélico-tomista (no verificable empíricamente) las especies y la distinción entre el entendimiento agente y el paciente. En conclusión, concibe el entendimiento como única realidad: el alma actúa activa o pasivamente según su operación intelectiva.
Los conceptos se forman en el entendimiento y no representan esencias que no tengan presencia / existencia real. Los conceptos son signos lingüísticos formulados por la experiencia, su función es sustituir las cosas en un discurso. Los signos lingüísticos pueden ser: naturales dado por la mente (palabras mentales) y convencionales en leguaje escrito / hablado.
 IV.            La moral.
Afirma que no existe ley natural (la proyección en el mundo de la ley eterna divina) porque atentaría  contra la libertad de Dios, puesto que no cabría un orden moral distinto. Al negar tal ley, esta debe estar abierta, al menos a la posibilidad de actos malos queridos por Dios (matar, robar, odiar) fuesen buenos si Dios lo desease (aunque el piensa que no es así) dejando claro que la moral no depende del conocimiento racional humano ni leyes externas a Dios. Lo bueno no lo quiere Dios porque es bueno, sino que es bueno porque lo quiere Dios. La moral es por convencionalismo, solo a Dios le compete establecer lo bueno y no hay ley natural.
Además, es imposible demostrar la existencia del libre albedrío, porque “el hombre experimenta por más que la razón le dicte algo, la voluntad puede, no obstante,  quererlo o rehusarlo”. 

    V.            La política: autonomía de los dos poderes.
Al pertenecer a la orden franciscana, defendía la pobreza de la iglesia y la austeridad o moderación del papado. Pero al contrario, el papado justificaba la posesión de bienes al servicio del evangelio, alegando que una iglesia pobre es débil. Se discuten dos formas de concebir la iglesia: pobre como querían los franciscanos o rica y poderosa como aspiraba el papa.
Es partidario de la separación del poder civil y eclesiástico, el papa no debía tener poder temporal, ni coronar reyes, su autoridad es religiosa y moral, como siervo de Dios. Los dos poderes son independientes y autónomos, ambos tienen un mismo origen que viene de Dios y el fin es el bien común: el eclesial (autoridad religiosa / moral) y el civil (radica en el pueblo).


4.      LA CIENCIA MEDIEVAL
En los siglos XIII y XIV,  se experimenta un desarrollo de la ciencia, que es posible gracias a la traducción de obras griegas y árabes. Constituye un  precedente a la ciencia moderna alejándose de la metafísica, y se basa en la física aristotélica.
Se desarrolla en dos grandes focos:
§  La escuela de Oxford: predominio de las matemáticas.
Roger Bacon (1212 -1294).  Filósofo franciscano, maestro de esta universidad. Trató de conciliar el interés por las matemáticas con el valor de la experiencia. Sin las matemáticas no se puede conocer nada de este mundo, pero sus demostraciones no pueden contradecir la experiencia y debe ser corroborada por ella. Se le atribuye la expresión de ciencia experimental que es conjunto de saberes que no son teológicos ni filosóficos.  La ciencia es el medio para dominar la naturaleza / Dios.
Tipos de saber: la autoridad (da credulidad no saber), razonamiento y experiencia.
§  La escuela de París: predominio de la Física. Se caracterizó por sostener el nominalismo, interés por la lógica y por la filosofía de la naturaleza (la Física).







[1] Denominación que se aplica a los términos que utilizamos siempre con el mismo significado. A raíz de la afirmación aristotélica de que "el ser se dice de muchas maneras", los escolásticos desarrollaron dicha doctrina distinguiendo tres modos fundamentales de referirse a los nombres o términos, a los que denominaron: unívocos, equívocos y análogos. De acuerdo con dicha doctrina, un término es considerado unívoco cuando se aplica, a todos los seres a los que conviene, de un modo absolutamente idéntico, adquiriendo pues, en todos los casos, el mismo significado. https://www.webdianoia.com/index.html
[2] Ejempo un hombre, animal racional (que es su esencia), puede que no exista. Puede ser definido como animal racional pero no nos consta su existencia.
[3] Se entiende por inmediato el objeto que se conoce sin el intermedio del otro.
[4] Lo bueno es lo que corresponde a la naturaleza de cada ser, como en el hombre será todo lo que corresponde a su naturaleza animal-racional, lo malo será todo lo que se oponga a ella
[5] Ideología política basada en el principio de que cada nación tiene derecho a formar su propio Estado para realizar los objetivos o aspiraciones sociales, económicas y culturales de un pueblo, sobretodo el logro de un estado independiente. http://conceptodefinicion.de/nacionalismo/
[6] Contingente es lo que puede ser o no ser. De modo radical supone la negación de toda necesidad que pueda, de cualquier modo, limitar la libertad de Dios. En razón de esto, todo puede ser o no ser, ser de esta o de aquella manera, en función de la libérrima voluntad divina.







fuente: J de Echano Basaldua, X, Martí Orriols, E. Martínez Martinez, P. Montarelo Sanz, I. Naviet Armenta. Paradigma 2. Historia de la Filosofía. Ed. Vicens Vives. Madrid, España. 2005. 
   





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