LA FILOSOFÍA EN EL SIGLO XIX (I) IDEALISMO Y
LIBERALISMO.
Algunas consideraciones.
La
Europa de finales del Siglo XVIII y principios del Siglo XIX, nacida la
revolución francesa, hereda la inquietud revolucionaria. La sociedad se divide
en dos sectores poderosos irreconciliables: el liberalismo[1] y
el conservadurismo[2]. Existen cambios radicales, en lo político
predomina la burguesía y el liberalismo; en lo económico, el desarrollo del
capitalismo industrial; en la ciencia, un progreso en el saber preciso y
riguroso, en el que la filosofía debe admirarla e imitarla.
Ambiente social y cultural.
·
En el siglo XIX surgen
corriente filosóficas como el idealismo, el positivismo o el marxismo, siendo
un siglo complejo en el que se distinguen dos etapas:
§ La
primera a finales del siglo XVIII (1780 – 1830), es la etapa del romanticismo,
con visión exaltada de la libertad, conectando con los nacionalismos[3]
salientes.
§ La
segunda, es el periodo de las revoluciones liberales y nacionalistas y del
colonialismo europeo. Se hace crítica al Idealismo Hegeliano por ser muy
abstracto e incapaz dar cuenta de los fenómenos reales de la existencia.
·
En el aspecto cultural, el movimiento
romántico con la exaltación de la libertad, contribuye al desarrollo de
movimientos culturales nacionalistas, promoviendo la revalorización de la Edad
Media, el contacto con la naturaleza y el recurso de la imaginación.
Los
románticos no deseaban la paz, la quietud, sino una vida individual, vigorosa y
apasionada. Apáticos a la industrialización porque la búsqueda del dinero no
dignificaba a un alma inmortal y el crecimiento económico interfería y obstruía
con la libertad individual.
·
En lo política
comprometidos con el nacionalismo, plantea que cada nación no era libre, si los
límites del Estado[4]
eran diferentes a los de las naciones.
·
Es llamado el siglo de la revoluciones, sus
ideales revolucionarios serían la libertad, igualdad y fraternidad. Con las
revoluciones, la burguesía
conservando su poder político, inicialmente promueve las monarquías
parlamentarias, será la clase social favorecidas por sus intereses, enriquecida
por el auge económico y financiero, más tarde, con el capitalismo mercantil apoyado
por los avances científicos impone el
capitalismo industrial, como nuevo modelo de producción y de organización
económica y social.
1.
EL IDEALISMO ALEMÁN, FICHTE, SCHELLING Y
HEGEL.
El
idealismo trascendental de Kant es reelaborado por estos autores, eliminan la
oposición entre fenómenos y cosa en sí
o entre conciencia y realidad.
Inauguran una corriente del pensamiento, el Idealismo[5]
Moderno, en el que el ser equivale a pensar, exaltando el racionalismo.
A.
El
Idealismo Subjetivo: Johann Gottlieb Fichte (1762-1814)[6].
Considera
que todo intento de pensar filosófico y
de entender el alcance del problema
del conocimiento a partir de la experiencia sensible se encuentra con una realidad incognoscible. Fichte
intentará encontrar un primer principio que pueda justificar todo el saber que
poseemos. Este principio no puede surgir de la experiencia y, a pesar de todo,
tiene la obligación de justificarla.
La única realidad
no es el yo empírico, sino un Yo
Absoluto. Es la conciencia universal que resume en sí el ser y del que se
deduce toda experiencia. La Dialéctica
es el método a través del cual se desarrolla el Yo Universal:
§ La
Intuición. El Yo se reconoce a sí mismo (Tesis).
§ El
Yo se reconoce contrapuesto a todo aquello sobre lo que no actúa (Antítesis).
§ Explica
la delimitación del Yo y no yo. (Síntesis).
En
síntesis, el sujeto ya no reconstruye el
mundo sino que lo crea. El yo es un yo
creador que deviene más real en la medida en que, al realizarse en el
mundo, toma más conciencia de sí mismo.
B.
El
Idealismo Objetivo: Friedrich Schelling (1775-1854).
Considera
que la Historia de la Filosofía se puede reducir a la lucha entre dos
movimientos filosóficos: el dogmatismo y el Idealismo. Mientras que para
Fichte, la naturaleza es el no yo, para Schelling, la naturaleza es un
organismo unitario ordenado por una entidad inteligente (Espíritu Absoluto). Schelling
recibirá una fuerte influencia de la visión de Dios entendido como la
naturaleza de Spinoza.
En
conclusión, para Schelling, lo absoluto
se concibe como la conciencia universal
que identifica el yo y el no yo. La conciencia universal genera al yo
como al yo no a través de un proceso. Dicho proceso se observa a partir del
estudio de la filosofía como manifestación de la propia esencia. Se trata de
una filosofía que identifica el espíritu
y la naturaleza, el yo y el no yo, el sujeto y el objeto, fundiéndolo en una unidad esencial. Es
una mirada panteísta.
C.
El
Idealismo Absoluto: Hegel.
Su
proyecto radica en unificar la realidad, identificando la naturaleza y el
espíritu. La filosofía se constituye como sistema científico: el idealismo
absoluto, que usando un método adecuado,
la dialéctica[7],
expresa una confianza en la razón para conocer los secretos de la naturaleza,
la historia y la cultura.
a)
La
dialéctica hegeliana.
Considera
a la dialéctica como el instrumento apto o idóneo para someter a la razón a
flujo continuo y contradictorio de la realidad. Ahora bien, para mostrar
correctamente la realidad, la razón debe mostrarla o concebirla tal como es
(devenir y contradictoria). Como la realidad es contradictoria, es dialéctica,
para captarla, la razón debe hacer lo mismo, proceder dialécticamente, es
decir, captando las partes de un todo en su relación, el conocimiento del todo
revela cada partes que lo constituye.
La
dialéctica como ciencia de lo real, es el movimiento que tiene como motor a la
contradicción. Como el movimiento es en espiral, sus momentos son contrapuestos
o antagónicos (opuestos, tesis/ antítesis) generando un proceso de avance[8].
En el todo (como devenir o
movimiento) nada es aislado, sino que sus
partes están relacionadas no como identidad sino como oposición.
b)
Los
tres momentos del proceso dialéctico.
La
realidad es el movimiento eterno que se extiende como proceso, expresada en
tres momentos: tesis, antítesis y síntesis, esta última se convierte en una
nueva tesis y así sucesivamente. Por ende, “la dialéctica hegeliana consiste en
establecer una ‘‘tesis’’, su contrario, una ‘‘antítesis’’ y su resolución en
una ‘‘síntesis’’. A cada afirmación de algo le corresponde su respectiva
negación y al choque entre ambos, una solución o conclusión que posteriormente
se conviene en otra tesis, y así sucesivamente”. En términos dialécticos:
Tesis: el Ser; Antítesis: el No-Ser; Síntesis: el Devenir= la Existencia.
c)
Idealismo
Dialectico.
La
dialéctica en lo infinito, construye la vida del todo, porque lo finito es un
momento de la vida de lo infinito, lo absoluto, donde todo se unifica, es uno,
la vida que se desarrolla a sí misma en la naturaleza y en la conciencia o
espíritu.
El
proceso del autodesarrollo es la realización de una idea eterna. La idea, lo
absoluto, es el pensamiento autopensante: ‘‘Todo lo racional es real y todo lo
real es racional’’. Es decir, todo lo que es razonable, por el hecho de serlo,
existe, aunque idealmente. Y toda la realidad, por el hecho de que ella es o
exista es razonablemente cognoscible. Es la unidad entre la razón y la
realidad.
d)
La
filosofía como sistema científico.
Él
afirma que la razón unifica toda la
realidad, con ella se explica todo el proceso de lo real y el medio para
manifestarlo, es la filosofía como sistema científico de la realidad. Este
sistema científico consta de tres partes: la idea en sí (lógica), la alienación
de la Idea (filosofía de la naturaleza) y el retorno de la idea a sí misma
(filosofía del espíritu). Trata de una construcción cerrada, la cual cada momento tiene su lugar como parte de
un todo. A este sistema de todo lo real-racional es llamado Idealismo Absoluto.
e)
La
filosofía del Espíritu.
Su
centro de análisis es la acción humana,
por medio de la cual se ha manifestado
el Espíritu en el tiempo. Y la manera de manifestarse y de constituir la
trama de la historia hasta la libertad son tres:
§ Espíritu subjetivo:
manifiesta la relación del Espíritu consigo mismo, descubriéndose como
conciencia o sujeto. La reflexión del hombre, relacionándolo o diferenciándolo
de un mero ser vivo, considerándolo como ser pensante, que toma conciencia y
descubre su destino: la libertad.
§ Espíritu Objetivo:
si se objetiva la libertad en las acciones humanas, se vuelve real, y para que
sea, se vale de la historia del derecho, de la moral y del Estado. El Espíritu
encarnándose en el Estado se realiza la libertad, siempre y cuando el Estado,
es capaz de conciliar los intereses de los ciudadanos y velar por el bien
común.
§ Espíritu Absoluto:
al conciliar a los dos espíritus se realiza el espíritu absoluto, retornando nuevamente como pensamiento, manifestándose a la conciencia por
medio del arte (representación
sensible de la Idea), religión
(representación interna en el sentimiento o conciencia) y filosofía (representación por medio del concepto o pensamiento). Cada una ha tenido diversas etapas en la
historia dando diversos estilos, religiones o filosofías, son momentos en el
que el Espíritu se capta en la realidad exterior, entendiéndolo así como absoluto.
En Resumen.
Intentará
crear una ciencia filosófica construyendo el último de los grandes sistemas
filosóficos creados por un solo individuo. La razón es acción y, por ello, la
Filosofía no consistirá en nada que no sea cuestionarse por la razón. La razón
se ha convertido así en el objeto de estudio (que es, en realidad un proceso de
autoconocimiento). El ser tiene un proceso de evolución constante, siguiendo el
método dialéctico, siendo esta evolución la Historia del Absoluto, siendo la
Filosofía es el último estadio de la evolución. Es la razón que se comprende a
sí misma.
En
ella encuentra la autoconciencia, racionalidad y conocimiento plenos. Las
diversas filosofías son fases de la filosofía hasta llegar a su momento culminante:
El pensamiento de Hegel. Tras él, la Filosofía perderá su funcionalidad y el
filósofo se convertirá en un mero historiador de la Filosofía. Se crearon, a
partir de su pensamiento, dos escuelas diferenciadas. La Derecha hegeliana
(poco importante y nada innovadora) y la izquierda hegeliana, crítica con la
obra de Hegel, pero inspirada en ella, con Ludwig Feuerbach y Karl Marx como
máximos exponentes.
D.
La
izquierda hegeliana: Ludwig Feuerbach (1804-1872)
Ve
en la Filosofía de Hegel una Teología camuflada. Su visión panteísta no engaña
a Feuerbach. La teoría hegeliana que afirma que la realidad es puesta por la
Idea, el Espíritu Absoluto.... sólo constituye una expresión de la doctrina
teológica según la cual la naturaleza es creada por Dios.
Feuerbach
afirmará que la Teología se reduce a Antropología: Dios es un pensamiento del
ser humano, por lo tanto, Dios, como tal, no existe. La esencia de Dios es la
esencia del ser humano. El ser humano proyecta fuera de sí todo lo que es y
crea a Dios para que dé sentido y explicación a aquello que el hombre no
entiende.
No
es Dios quien ha creado el ser humano, sino el ser humano que ha creado Dios a
su imagen y semejanza. Hay una expropiación del ser humano (alienación). El ser
humano es sometido a algo que le es extraño: la figura de Dios que es, en
realidad, inexistente.
En
resumidas cuentas, el pensamiento de Ludwig Feuerbach, plantea cuál es la
relación que tiene el ser humano con Dios. El
hombre crea a Dios a su imagen decía Ludwing, queriéndonos decir que Dios es un invento humano con el objetivo
de fundamentar y legitimar las ignorancias, miedos y preocupaciones que tienen
los seres humanos. Asegura que habrá menos lugar para Dios a medida que la
ciencia vaya avanzando y sea capaz de explicar aquello que de momento la
humanidad todavía no entiende. Sin embargo, esta visión neutra de que Dios no
existe pero es utilizado por los seres humanos para justificar sus miedos,
temores y sus ignorancias, según él, tiene una consecuencia negativa en los
seres humanos, debido que este ser inexistente, lo que hace es, luego
imponernos una moral y una forma de comportamiento antinatural, es decir, Dios
que no existe, nos indica evidentemente
a través de la religión, cuales son las pautas del comportamiento del hombre,
además, teniendo en cuenta que, estas pautas de comportamiento que se establecen,
son elemento negativos y castradores
para el hombre, que no nos dejan satisfacer nuestras necesidades o incluso
aprovechar nuestra libertad.
Por
eso, Dios es visto como un elemento negativo, porque producen en el ser humano
el concepto de alienación que se entiende como el dolor vital, la angustia, que
nosotros sentimos ante la necesidad de establecer códigos morales fuera del
ámbito de la lógica, debido a la creación de un ser que en realidad es un
invento del ser humano. Esta es la primera e importante de las formulaciones
teórica del ateísmo, que fue un elemento fundamental del pensamiento en el
siglo XIX. Por lo tanto, el pensamiento de L. Feuerbach intenta explicarnos
que, este invento humano tiene una lógica interna pero tiene unas consecuencias
negativas, definidas bajo el concepto de alienación.
2.
EL LIBERALISMO UTILITARISTA: JOHN STUAR
MILL.
Génesis del pensamiento Liberal.
Sus
orígenes parten con los comienzos de la reflexión
política que se interesaba por la búsqueda de la autonomía personal y el ejercicio del poder.
El liberalismo político:
toma importancia en el renacimiento con la teoría del Iusnaturalismo[9]
(Bodin o Althusius) en el que fundamentaba
el derecho en la propia naturaleza humana, proclamando la igualdad originaria y el trato entre los individuos. Esta teoría
fue unida a las prácticas del desarrollo económico y la aparición de la
burguesía mercantil del siglo XVII, en el que reclamaban la tolerancia
religiosa e ideológica y una pax fidei (la paz de la fe) evitando las guerras
religiosas y así permitiendo los intercambios comerciales.
De
este planteamiento, Voltaire (con la tolerancia religiosa) y Rousseau (con la
idea de que el Estado es creado para preservar la libertad, y es posible dentro
de una organización democrática donde el individuo puede opinar) defenderán la
teoría de la convivencia pacífica entre las religiones, y será el trasfondo ideológico
que se aplicara también a la política y a la economía.
El Liberalismo Económico:
la nueva idea de Estado permite que las teorías económicas se expliquen en
función de la naciente economía industrializada, economistas ingleses como Adam
Smith, defenderán la idea de que el
trabajo es el que crea la riqueza. Lo que es necesario defender la iniciativa individual, por medio de la libre competencia, alcanzando el
equilibrio social manifestándose en la justicia social. Por eso, el Estado poco
debe intervenir en la economía, y su tarea sería más bien la de brindar
seguridad social frente a los peligros externos o a lo incumplimientos de las
leyes internas. Queda así, inaugurado el Credo del Pensamiento Liberal, según
el cual la iniciativa privada, la libre
concurrencia y el mercado son los mecanismos
autónomos capaces de producir el
desarrollo económico y el progreso social.
Los tres pilares del Liberalismo.
Su
planteamiento es la creencia en la
capacidad del individuo, en el que todos poseen una capacidad racional si
se les deja actuar en plena libertad. Por lo que, se consideran necesarias:
·
La
libertad Individual del pensamiento,
religión y prensa.
·
La
Libertad Económica de empresa,
producción, competencia y circulación de mercancías y capitales.
·
La
Libertad Política; existiendo un Estado
con participación ciudadana mediante la elección de sus representantes y con la
división de poderes, sometido a control, asegurando la igualdad jurídica
individual.
El utilitarismo de Jeremy Bentham (1748
– 1832).
Confiere
una dirección moral a las ideas del
liberalismo, formulando el principio de
interés: el hombre actúa siempre movido por sus propios intereses que se
manifiestan en la búsqueda del placer y la huida del dolor. Es consiente que
una vida en sociedad los intereses particulares pueden entrar en colisión o en
choque. Y para evitarlo, la sociedad se
rige por el principio de felicidad que establece la máxima de buscar la
mayor felicidad para el mayor número de individuos y los instrumentos adecuados
para tal fin serian la razón y la ley.
Considera
que para cumplir esos objetivo basta los gobiernos ilustrados, capaz de
legislar con racionalidad, pero se inclina por la democracia, siendo defensor del lema: “un hombre, un voto”.
Porque un gobierno nacido del voto libre y secreto asegura la subsistencia, abundancia, seguridad e
igualdad. Por tanto, su realización sería la realización personal y la
felicidad individual y social.
El Liberalismo de John Stuar Mill (1806
-1873).
Sus
planteamientos filosóficos, se enmarcan dentro de las transformaciones de la Gran Bretaña, como el fenómeno de la industrialización y el desarrollo
económico derivado de la expansión comercial caracterizado de la época
victoriana. Frente a la tendencia de la industrialización, el tema recurrente
era sobre la felicidad social y se
vuelve eje principal en la reflexión moral
dando lugar a la aparición del Utilitarismo.
Por lo que, se formula así tal cuestión ¿Qué consideración de lo bueno y de lo
malo tiene que darse para satisfacer la necesidad humana de felicidad,
considerada ésta como el máximo valor de la vida humana y, al mismo tiempo, el
fundamento del bien común? Uniéndose las reflexiones de sociología, economía,
política y la ética, y en tal contexto realiza J. Stuart su labor, continuando
también los planteamientos del Empirismo.
El utilitarismo de J. Stuar Mill.
Su
centro de pensamiento es la
individualidad humana, el individuo no
es un ser egoísta, sino que busca el
interés general por sí mismo. Propugna o defiende el permanente desarrollo
de cada uno, ocupando un lugar central en la vida el cultivo interior, porque para plenitud interior no basta la organización socio-económica.
Mantiene
una diferencia con otros utilitaristas en el que la felicidad individual es una meta inmediata, redefiniendo el término
útil, que anteriormente era para definir el bien. Para Stuart, lo útil es lo correcto, es todo lo que
promueve la felicidad, no como fin, sino como medio para alcanzar dicha meta.
Por ser un medio es algo sobre lo que se puede razonar y discutir a fin de
efectuar una justa evaluación se su contenido y alcance.
En
cuanto a los placeres, no es posible que
la única norma de la felicidad y el bien sea el placer porque, defiende la
prioridad de los aspectos cualitativos sobre los cuantitativos: no es hacer
cálculos cuantos placeres hay, sino que entre los placeres sean corporales o
intelectuales en cada clase hay una
gradación que afecta a su cualidad
y no solo a la cantidad[10].
En
la norma, considera que es la naturaleza
del hombre la que se convierte en la norma última de lo que es útil y por tanto, determina la forma
en que hay que entender el placer. Lo que le interesa es la felicidad de la humanidad. En cuanto a la visión humana, es un ser más
e igual de la naturaleza, sometido a la
ley del progreso, apropia el optimismo
ilustrado: un ser en permanente desarrollo, con una capacidad inagotable de
perfeccionamiento.
El concepto de felicidad.
Desde
esta perspectiva lo útil, el placer, la felicidad no son fines en sí mismo,
sino que cobran sentido cuando contribuyen a ese perfeccionamiento, razón por
lo que, se jerarquizan en función de su contribución a la perfección humana.
Justifica la gradación y la distinción entre lo que son medios y los que son
fines, los unos están encaminados al logro de los otros, siendo los fines los
superiores. Además, considera que deben valorarse los fines mentales sobre los
corporales.
Por
otra parte, la realización plena de cada hombre se enmarca en el contexto de
humanidad, afirma que la felicidad individual es mayor si, al mismo tiempo,
contribuye a la felicidad de todos. Siendo esto, que cada uno se vuelve
responsable de la felicidad de los otros. Pero esto no impide que la
responsabilidad última caiga del lado de los individuos. A fin de cuentas la
felicidad se logra por el ejercicio de aquellas acciones que perfeccionen la
capacidad individual.
Individuo y Sociedad.
Defiende
la autonomía e iniciativa individual, por tanto el individuo es absolutamente independiente de la sociedad,
su relación con ella es que el accionar
individual afecta a los demás. Solo aquí es donde se acepta la intromisión
de la sociedad en los asuntos individuales. Esta idea la sostiene cuando el
recorrido en la historia es el mismo proceso de desarrollo de la humanidad.
Como en la época primitiva fue necesario el control externo o la coalición
moral por gobernantes o por eclesiásticos, cuando los hombres han alcanzado la
plenitud de sus facultades, esto ya no es necesario y se permite el libre
desarrollo de los individuos.
Los límites de la libertad.
Estos
límites no significan que la sociedad realice un control sobre el individuo,
sino que, es necesario diferenciar distintos
tipos de acciones: unas que afectan directa y únicamente al él y otras que
repercuten sobre los demás. En este caso, es necesario un control impidiendo la acción o impidiendo ciertos deberes al
individuo, ya que la acción puede ser perjudicial y limitadora de los intereses
de los demás y también tener consecuencias negativas si son omitidas.
Se
aplica el principio que la libertad de un
individuo termina donde comienza la libertad de los demás. Y los que
contralan tales conductas, son los demás por medio de la ley o la sociedad por
medio de la coacción o exigencia moral. Entonces la relación con la sociedad es
que se impone unos deberes que limitan su libertad. Sin embargo, los individuos
al recibir protección del entorno social, le debe algo, deuda que no se paga
perjudicando a los demás sino “asumiendo
trabajos y sacrificios necesarios para defender la sociedad o a sus miembros de
cualquier daño o vejación”. Queda claro que la relación individuo-sociedad
persigue un equilibrio de mutuo
desarrollo, por lo que nadie puede decirle a un maduro como debe actuar,
porque solo a él, le interesa su bienestar, y esto incluye la relaciones con
los demás.
El cultivo interior.
El
ser humano tiene derecho a ejercer y
buscar en plena libertad su propia realización. Por eso, defiende la
igualdad de sexos y el derecho al voto de la mujer, afirmando que quien sigue
la vida con patrones externos es un simio que solo busca imitar. Aceptando
estos modos externos y formas ajenas de pensar, supone un abandono del propio cultivo, debilitando su razón y perdiendo sus
propios sentimientos. Actuando así, renunciaría a su propio desarrollo,
perdiendo de vista sus facetas o aspectos individuales, limitando su egoísmo, extendiendo
solo sentimientos sociales. Lo que se busca es que la sociedad necesita de
individualidades, evitando el despotismo (dominación o dictadura), porque
solamente con la variedad humana se pueden descubrir nuevas verdades, nuevos
uso que lleven al progreso.
Lo
que le preocupa es la forma de evitar el
intervencionismo de la sociedad sobre el individuo. Su tarea es defender la
libertad social y política, en esta época de progreso, evitando el control
total del gobierno con los impuestos, en el que planteaban como un bien para el
individuo. La única forma de obligación o coacción individual o colectiva
admitida es la propia defensa o impedir que alguien perjudique a los demás, porque
es dudoso que una autoridad intervenga en caso de acciones autodestructivas, en
tal caso, solo se justifica si tal acción repercute negativamente sobre los
demás. Para los demás casos aplica el principio general: “su independencia es
absoluta o necesaria. Sobre sí mismo, su cuerpo y espíritu, el individuo es
soberano o superior.
Requisitos de una sociedad libre.
Con
esta postura se convierte en un defensor del pensamiento liberal y de la
tolerancia. El primer deber moral es luchar con la imposición y la
intolerancia, porque los hombres y los gobiernos tienden a imponer a los demás
obligaciones, formas de conductas y gustos como si fueran la verdad, siendo así
ninguna sociedad es libre.
Solo
en una sociedad donde sea posible la independencia del individuo y garantice la
libre discusión, es posible la existencia de la libertad y por tanto debe
respetarse el principio fundamental de las relaciones del individuo con la
sociedad: “la única razón para limitar la actividad de un individuo en la
sociedad es el evitar el perjuicio o mal de los demás, no su bien sea físico o
moral”.
El ejercicio de las libertades.
Las libertades fundamentales
de los seres humanos para entender el mundo son la de conciencia, de prensa y de asociación[11].
Son libertades unidas en si al sujeto y deben ser respetadas en toda
circunstancia y sin ninguna reserva. No hay sociedad libre si estas libertades
son limitadas.
La
libertad exige la existencia de una autonomía de gustos e inclinaciones, de
organizar la vida según sus propios criterios y actuar teniendo en cuenta las
consecuencias de sus actos. Su única
limitación sería el no perjudicar a los demás, aunque nuestros actos les
parezcan disparatados, perversos o erróneos. Lo mismo los de asociación en el que
no se le obligue o engañe a nadie.
El
ser humano no puede renunciar a la libertad y ni el Estado ni la sociedad puede
proceder e interferirla porque sería
negativa para la libertad, el individuo y para la sociedad.
[1]“Doctrina política, económica y social, nacida a finales del siglo
XVIII, que defiende la libertad del individuo y una intervención mínima del
estado en la vida social y económica”. "el liberalismo económico defiende
la libertad de precios en el mercado".
[2]“Doctrina política que defiende el
mantenimiento del sistema de valores políticos, sociales y morales
tradicionales y se opone a reformas o cambios radicales en la sociedad”.
[3] “Ideología y movimiento
sociopolítico que surgió junto con el concepto de nación, propio de la Edad
Contemporánea, en las circunstancias históricas de la llamada era de las
Revoluciones (Revolución industrial, burguesa y liberal) desde finales del
siglo XVIII. Está más orientado hacia el desarrollo y el mantenimiento de una
identidad nacional basada en características compartidas como la cultura, el
idioma, la etnia, la religión, los objetivos políticos o la creencia en un
ancestro común. Por lo tanto, el nacionalismo busca preservar la cultura
nacional. A menudo también implica un sentimiento de orgullo por los logros de
la nación, y está estrechamente relacionado con el concepto de patriotismo”. https://es.wikipedia.org/wiki/Nacionalismo
[4] “Se refiere a una forma de
organización social soberana de un territorio determinado. Se define como el
conjunto de instituciones que poseen la autoridad y potestad para establecer las
normas que regulan una sociedad, teniendo soberanía interna y externa sobre un
territorio definido”. https://es.wikiquote.org/wiki/Estado
[5] “Sostienen que la realidad
extramental (es todo aquello que
sucede por fuera del pensamiento, o sea, entre las realidades que acontecen sin
que, para ocurrir, dependan de que un observador los piense.) no es
cognoscible tal como es en sí misma, y que el objeto del conocimiento está
preformado o construido por la actividad cognoscitiva. La entidad en sí de lo
real permanece en principio incognoscible.
El esquema dialéctico sugerido por
Platón (Tesis – Antítesis – Síntesis) es considerado como el elemento regulador
de la naturaleza y de las relaciones humanas. El conocimiento no puede llegar a
la realidad en sí, por lo que consideran que el conocimiento se limita a la
imagen mental que tenemos de esa realidad”.
https://www.unprofesor.com/ciencias-sociales/idealismo-aleman-resumen-y-caracteristicas-2111.html
[6] Fuente: Idealismo
Alemán - Resumen y características. https://www.unprofesor.com/ciencias-sociales/idealismo-aleman-resumen-y-caracteristicas-2111.html
[7] En Aristóteles la dialéctica se identifica con la parte de la
lógica que se ocupa del estudio del razonamiento probable, pero no de la
demostración, por lo que el término irá quedando asociado, así, a la habilidad
para argumentar.
En Hegel la dialéctica volverá a convertirse en
el núcleo mismo de la filosofía, siendo considerada como un método de
conocimiento y como la expresión del devenir de la realidad (de su despliegue y
realización) en la que la oposición sujeto/objeto se manifiesta como la unión
de elementos opuestos en una síntesis que lleva a la comprensión de la realidad
como Absoluto. http://www.webdianoia.com/glosario/display.php?action=view&id=83
[8] Un ejemplo: Tesis 1: Julio mata leones en Colombia.
Tesis 2 (antítesis): No hay leones en
Colombia.
Síntesis: Julio mato a todos los
leones de Colombia
[9] “Doctrina que defiende la existencia de derechos naturales
inalienables (como el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad) que
son anteriores a las normas jurídicas positivas (las establecidas por los seres
humanos) y a las que éstas deben someterse, sirviéndoles de fundamento y de
modelo. Esta doctrina, que se desarrolla en el siglo XVII, tendrá en Hugo
Grocio (1583-1645) a su primer claro defensor, y será seguida por los teóricos
de la laicidad del estado, como Hobbes y Locke”. http://www.webdianoia.com/glosario/display.php?action=view&id=190
[10] Los seres
humanos tienen facultades mas elevadas que los apetitos animales y una vez que
se han hecho consiente de ellas, no consideran como felicidad nada que no
incluya su satisfacción. Se pone la superioridad mental sobre la corporal. Es
perfectamente compatible que algunas clases de placer son más deseables y más
valiosas que otra. Sería absurdo suponer que los placeres dependen sólo de la
cantidad, siendo así que, al valorar todas las demas cosas, se toma en
consideración la cualidad tanto como la cantidad. J. Stuar Mill: El
utilitarismo.
[11] “Es un derecho humano que consiste en la facultad de unirse y
formar grupos, asociaciones u organizaciones con objetivos lícitos, así como
retirarse de las mismas”.